La tercera mesa del Foro de Biocombustibles y Electromovilidad organizado por DIFUNDALIA abordó el uso de energías renovables en el sector del transporte empresarial. En esta sesión, participaron Ana Fernández de Iberdrola, José Luís García de Repsol y Félix Ojeda de Ojechar y Global Feed Ecotrans.
Ana Fernández comenzó explicando los inicios de Iberdrola en electromovilidad, destacando su trabajo durante más de una década y la formación del equipo de Smart Mobility en 2018. Iberdrola ha desarrollado soluciones de recarga personalizadas para clientes residenciales y ha invertido en puntos de recarga públicos, incluyendo una asociación con BP Pulse para desplegar 11.000 puntos de recarga de alta potencia en vías públicas. Además, han expandido su enfoque hacia la movilidad urbana y flotas de transporte de pasajeros y camiones.
José Luís García de Repsol compartió la evolución de la empresa hacia la movilidad sostenible, destacando un cambio cultural impulsado por el objetivo de ser neutrales en emisiones para 2050. Repsol ha desarrollado un plan con hitos intermedios para lograr este objetivo y ha introducido productos y servicios sostenibles en el mercado.
Félix Ojeda de Ojechar y Global Feed Ecotrans compartió su experiencia en la adopción de combustibles alternativos, como el gas natural y los biocombustibles. A pesar de los desafíos iniciales con la infraestructura, han logrado convertir el 80% de su flota a opciones ecológicas y han incorporado una tractora eléctrica en 2023. Analizan cuidadosamente el tipo de energía más adecuada para cada actividad.
Ana Fernández destacó la electromovilidad como el futuro de la descarbonización del transporte debido a su eficiencia energética, desde la producción hasta el consumo.
José Luís García resaltó los biocombustibles, como el HVO, como una opción viable que aprovecha la infraestructura existente y promueve la economía circular.
Se discutió la falta de infraestructura y la necesidad de adaptar las rutas de transporte en función de la ubicación de los puntos de recarga. Iberdrola señaló la falta de inversión en redes de distribución eléctrica para zonas industriales y los retrasos burocráticos en proyectos de electrificación.

